Vicios ocultos en embarcación

Descripción de un siniestro tipo:

Según se desprende de la intervención pericial practicada, la causa tuvo lugar después de haber adquirido la embarcación este mes de junio de 2015, donde el titular se encontraba disfrutando de la navegación con su nueva adquisición en el litoral de las islas de Ibiza y Formentera, cuando se percata de algunas anomalías y/o ruidos en el motor de la lancha que considera anormales y alarmantes, motivo por el cual procede a contratar los servicios de un profesional para que proceda a la inspección del motor de la embarcación, donde le confirman las sospechas, el motor pierde aceite en exceso y la sentina de la lancha se encuentra repleta de este liquido lubricante. Peritajes Navales.

 

Una vez corroborada la situación, se procede a llevar la embarcación al taller de reparación náutico xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx, donde se procede en primer lugar a retirar el motor de la embarcación con grúa, para poder realizar una primera inspección ocular del mismo, observando a simple vista un “pegote” de masilla en el cárter del motor, muy mal colocada o aplicada con las manos de cualquier manera. Seguidamente, se procede a la eliminación de esta masa del cárter y se puede observar muy cerca del hueco para el tornillo del vaciado del líquido lubricante, la presencia de un poro o agujero. No obstante, la causa no termina aquí, pues al proceder a realizar una inspección exhaustiva, se observa como la bomba de agua, esta totalmente oxidada, por lo que el liquido refrigerante, que en este caso es agua salada, se desprende de la misma por las juntas y/o partes no estancas, provocando el vertido del agua salada o liquido refrigerante sobre el motor, encontrándose también la tapa de distribución perforada o comida en varios puntos y finalmente en la parte mas inferior del motor el cárter ya indicado, resultando en el conjunto una perdida de aceite considerable.

Por otro lado y durante la inspección y limpieza del cárter, el taller de reparación ha podido observar como esta pasta de masilla ha sido aplicada en dos ocasiones superpuestas manualmente, lo cual se interpreta que se tapo en un primer momento al percatarse de la perdida y posteriormente en otra mas reciente, por el color de la masilla, al observar de nuevo perdida de aceite en la sentina, para así asegurar y evitar la perdida del liquido lubricante “temporalmente” (se dice temporalmente porque se trata de una reparación precaria y de poca durabilidad), entendiendo que se desconocía el estado del resto del motor, lo cual no ha evitado la perdida y presencia de aceite en la sentina, con las posibles consecuencias de rotura del motor.

Conclusiones:

Dados los hechos expuestos en el presente caso, embarcación ha sido adquirida con un fin y debido a la existencia de un vicio oculto no puede utilizarse para dicho fin. Es por ello, que el cliente puede optar por la resolución del contrato de la embarcación o la reclamación del importe de los trabajos de reparación de la embarcación. Solicite información.

 

Explota cigarrillo electrónico

Un hombre de 29 años de edad se encuentra hospitalizado en la ciudad estadounidense de Colorado Springs, en el estado de Colorado, con lesiones graves después de que un cigarrillo electrónico le explotase en la cara.

La valoración de este tipo de lesiones, se realiza mediante un perito médico.

 

Cordero Caples ha sufrido una fractura en el cuello, según ha denunciado su familia a la cadena estadounidense CBS News. Además, tienefracturas faciales, quemaduras en la boca y varios dientes rotos a causa de la explosión.

«Va a necesitar atención las 24 horas durante algún tiempo, así como un seguimiento constante de los amigos, familia y seres queridos», ha dicho la hermana del herido, que se tuvo que someter el pasado domingo a una operación por daños en su columna vertebral.

El Departamento de Bomberos de Colorado, que respondió a la emergencia, ha dicho que el incidente está todavía bajo investigación.

Aunque los funcionarios de seguridad dicen que los incendios o explosiones causadas por los cigarrillos electrónicos son poco habituales, la Agencia Federal de Manejo de Emergencias (FEMA, por sus siglas en inglés) dice tener constancia de, al menos, 25 incidentes de este tipo entre 2009 y 2014.

Condenado un médico por no atender

El Tribunal Supremo ha confirmado la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha que condenaba a un médico de urgencias por omisión del deber de socorro a un accidentado que se encontraba frente a la puerta del hospital donde estaba de guardia.

Este tipo de casos es muy habitual que nos consulten. Peritos Médicos.

El Tribunal Supremo ha confirmado la condena a un médico de urgencias que no atendió a un enfermo frente a la puerta del hospital donde estaba de guardia y le impone pagar una indemnización de 100.000 euros a la familia del paciente que falleció en la calle de una parada cardíaca.

La Sala de lo Penal desestima así el recurso de casación interpuesto por el facultativo y confirma la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Castilla la Mancha, adelantada por EXPANSIÓN, que también condenó al médico por un delito de omisión del deber de socorro al pago de una multa de 2.880 euros e in-habilitación especial para el ejercicio de su profesión durante seis meses. Fue una pericial dura.

Según los hechos probados, a la una de la madrugada del 12 de febrero de 2008, la víctima empezó a sentirse mal en su casa y decidió acercarse conduciendo su propio vehículo al hospital Virgen de Altagracia de Manzanares (Ciudad Real), acompañado de su esposa, que estaba en avanzado estado de gestación. Durante el trayecto, se desvaneció y perdió el conocimiento, colisionando con otro vehículo que estaba estacionado frente a la puerta principal del citado hospital. La Guardia Civil, y más tarde la Policía Local, se acercó al servicio de urgencias, solicitando asistencia médica, pero el médico se negó a salir del hospital, alegando que no podía abandonar el recinto para atender a nadie y que debían avisar al servicio de emergencias del 112. Los agentes le ofrecieron la posibilidad de llevarle en su vehículo oficial al lugar donde estaba el paciente, pero el condenado volvió a negarse, basándose en los mismos motivos, aunque llamó al 112, desde donde le sugirieron la conveniencia de salir del hospital para la valoración del paciente.

Una UVI móvil se trasladó a las 2:31 horas hasta la calle que está enfrente de la puerta principal del hospital, donde el médico de dicha Unidad atendió al paciente, que falleció sobre las 3:00 horas de una parada cardiaca.

La Sala de lo Penal rechaza los argumentos del médico que alegó en su recurso que no podía salir del hospital al estar de guardia, que tenía entre 15 y 18 pacientes en observación y que él no denegó la asistencia al paciente porque llamó al 112. También afirmó que cuando le avisaron, la víctima ya había fallecido y que, por tanto, no cabría indemnización por daños morales al no haber una relación de causalidad entre la asistencia omitida y el fatal desenlace. Sobre este extremo, la sentencia señala que “persiste la duda sobre si hubiera sido eficaz la asistencia sanitaria omitida”, lo que determina la adecuación de una indemnización.

La sentencia destaca que ante una persona desamparada y en peligro manifiesto, situación que fue notificada por los agentes de la Guardia Civil, el médico que atendía el servicio de urgencias se negó a salir del hospital sin que existieran riesgos propios o de tercero, pues meramente indicó que no podía salir del hospital, en alusión a su deber administrativo de permanecer en las dependencias del servicio de guardia.

El médico también basó su recurso en que no estaba obligado a prestar la asistencia requerida fuera del hospital, de acuerdo con el decreto que regula las funciones de los médicos de guardia. En este sentido, la sentencia indica que la obligación de prestar asistencia sanitaria a todos los pacientes que acudan al servicio de urgencias del hospital, con los medios disponibles a su alcance, colaborando con el resto de los servicios hospitalarios en la atención de la urgencia, “no permiten excluir a quien se encuentra a pie de hospital, frente a la puerta principal”.

En este caso la víctima, según la sentencia, se encontraba en la calzada, a pie del hospital, en la puerta principal y aunque es cierto que la puerta estaba cerrada, el servicio de urgencias contaba con celadores que podían trasladarlo y con un médico adjunto que podía supervisar el traslado o bien permanecer en las urgencias, mientras el condenado atendía el traslado.

¿Calcular lucro cesante?

Dentro de nuestra actividad en muchas ocasiones nos solicitan realizar informes periciales para dejar constancia de algún tipo de siniestro que haya derivado en daños materiales, cese de actividad productiva, etc, que produzca un lucro cesante cuantificable.

El lucro cesante es una forma de daño  patrimonial que consiste en la pérdida de una ganancia legítima o de una útilidad económica por parte de la víctima o sus familiares como consecuencia del daño, y que ésta se habría producido si el evento dañoso no se hubiera verificado. Es, por tanto, lo que se ha dejado de ganar y que se habría ganado de no haber sucedido un daño.

El lucro cesante ocurre cuando hay una pérdida de una perspectiva cierta de beneficio. Por ejemplo, el comerciante cuya mercancía ha sido destruida puede reclamar el precio de la misma, así como el beneficio que habría obtenido.

Para que se pueda conceder una indemnización por lucro cesante, la jurisprudencia exige dos requisitos:

-Que el lucro cesante exista y pueda ser probado, junto con su relación directa con el daño causado.

-Que pueda sr determinada económicamente la cuantía que se ha dejado de percibir.

En el caso de ejemplo se trataba de una marisqueria:

Como consecuencia del corte de suministro eléctrico, se dejaron inutilizadas las cámaras frigoríficas y de congelación que tiene instaladas en la planta superior de la marisquería, para llevar conservar en perfectas condiciones, tanto las existencias almacenadas, para consumo inmediato, a medio plazo, y largo plazo.

Un factor determinante a la hora de entender el tipo de producto almacenado en este tipo de negocio “Marisquería”, es que es práctica habitual llevar a cabo la compra de productos de temporada en meses en concreto, o con antelación a su consumo para aprovechar precios ventajosos. Y de mayor calidad, ya que compra el producto cuando es plena temporada y hay más cantidad.

Para llevar a cabo nuestras actuaciones y poder realizar una hipótesis de valoración debemos de estudiar los siguientes puntos:

-Comprobar y cuantificar la mercancia dañada.

-Estudio de costes fijos del establecimiento. Alquileres, personal, consumos, seguros, etc.

-Solicitar balance de la facturación declarada por el establecimiento. (Depende del tipo de negocio es más “complicado” doble contabilidad, efectivo, etc.)

Una vez analizado todo ello, y aplicando normativas vigentes:

A la vista de las labores periciales desarrolladas, el perito que suscribe emite las siguientes conclusiones:

-Se ponen de manifiesto unos daños en mercancías, que cuantificamos en un importe promedio de 24.000 €. Siendo esta mercancía de almacenaje y consumo previsto durante los días que la marisquería estuvo cerrada por el corte de suministro eléctrico.

-Unos costes fijos soportados de 4.112,16 €.

-Una perdida de facturación bruta de 31.040,00 € de este importe descontaremos un 40 % en concepto de mercancía/producto/existencias, y el importe estimado de costes fijos soportados 4.112,16 € resultando un importe neto facturado de 14.511,84 €

Facturación bruta * 60 % (Se le descuenta el 40 %) – Costes fijos de los 11 días = 14.511,84 €

31.040,00 € * 60 % = 18.624,00 € – 4.112,16 € = 14.511,84 €

-Se estima como importe de reclamación económica global: 38.511,84

Estimación de mercancía perdida 24.000 € + Importe neto facturado 14.511,84 €

24.000,00 € + 14.511,84 € = 38.511,84 €

Declaraciones, Fecha y Firma.

Teniendo en cuenta las circunstancias concurrentes, expectativas y consecuencias derivadas del presente Dictamen, que sometemos a cualquier otro mejor fundado, bajo promesa de decir la verdad, habiendo actuado con la mayor objetividad posible, tomando en consideración tanto lo que pueda favorecer como lo que sea susceptible de causar perjuicio a cualquiera de las partes, y conociendo las sanciones penales en las que podríamos incurrir si incumpliéramos nuestro deber como perito, lo firmamos bajo nuestro leal saber y entender.

¿Consentimiento informado?

a)Si los consentimientos informados responden a las exigencias legales: ¿pueden valorarse con eficacia de ser consentimientos informados “suficientes, completos, pormenorizados, comprensibles, referidos a la cirugía o intervención que iba a practicarse y en relación al caso concreto y a las circunstancias particulares de la actora?

En el supuesto de que no se suministre información completa al paciente es posible imputar la responsabilidad civil al médico por los perjuicios causados dependiendo de   dos factores. En primer lugar, que la técnica médica realizada fuera la adecuada y correcta según los parámetros de la lex artis del caso; y, en segundo lugar, de la necesidad de información en   función del tipo de   intervención realizada (y,   por   tanto,   de   la vulneración del derecho de elección del cliente).

La información básica debe de ser suficiente al objeto de conocer el procedimiento y sus riesgos. Y además es necesario ofrecer al paciente explicación acerca de las diversas opciones que son posibles. Asimismo el paciente debe de ser advertido de la posibilidad de utilizar los procedimientos que se le apliquen, ya sean de pronóstico, diagnóstico o terapéuticos, a un proyecto docente o investigador.

La información básica que debe proporcionarse gira en torno a cuatro puntos sustanciales: 1) las consecuencias relevantes que la intervención origina con seguridad; 2) los riesgos relacionados con las circunstancias personales o profesionales del paciente; 3) los riesgos probables con condiciones normales conforme a la experiencia y estado de la ciencia directamente relacionados con la intervención *Más aún si ya hay referencias de intervenciones anteriores; 4) las contraindicaciones.

Consultenos su caso sin compromiso.

Cirugías plásticas Lex artis

En el caso concreto que nos ocupa la paciente, buscaba una mejora de una mala cirugía anterior y/o resultado no satisfactorio, y en ningún documento consta esta advertencia. El cirujano en base al caso concreto y las circunstancias particulares de la paciente debió advertir de que “podría quedar peor” para dar oportunidad a la paciente a no correr ese riesgo concreto, que le podría derivar en otra seria de patologías físicas, psicológicas, etc.

Si se cumple con la lex artis en la realización de la intervención, pero no se ha prestado información, a la hora de determinar la responsabilidad será preciso que exista una   relación de   causalidad entre   ese hecho (la falta de   información o la insuficiencia de ésta) y el resultado dañoso.

Tal y como podemos ver en la documentación gráfica aportada, se ha producido un resultado dañoso, ya que el resultado estético, no es que no haya sido óptimo, sino que ha sido peor que el obtenido en la primera intervención que le practicaron a la paciente.

Al no resultar este tipo de tratamiento o cirugía satisfactiva esencial para la vida del paciente, la información sobre todos los riesgos que conllevan dichas intervenciones resulta imprescindible.

El deber de   información acerca de los riesgos se hace más relevante en estas intervenciones quirúrgicas voluntarias, “en los que la libertad de opción por parte del cliente es evidentemente superior a la que   tienen los pacientes sometidos a la medicina necesaria o curativa” .

Razón por la que no sólo existe la obligación de utilizar los medios adecuados a la ciencia médica, sino de proporcionar una mayor información (de forma exhaustiva) al paciente sobre los riesgos de la intervención. De manera que esta obligación se intensifica, ya que nos encontramos ante un tipo de intervención o tratamiento que no resulta «necesario» para la salud del paciente. De hecho, el contenido concreto de la información transmitida al paciente para obtener su consentimientopuede condicionar la elección o el rechazo de una determinada terapia por razón de sus riesgos.

Fallo en sistema de alarma

A la vista de las labores periciales desarrolladas, el perito que suscribe emite las siguientes conclusiones:

-El local comercial situado en la calle “x” de “x” ha sufrido un robo, a través de un hueco (Butrón) realizado en la pared medianera entre los dos locales contiguos en planta baja.

-Que dicho hueco presenta marcas y señales de haberse realizado mediante perforaciones y golpes contundentes, y que no se aprecian señales del uso de herramientas de corte como sierras radiales o herramientas similares.

-Durante los trabajos de perforación se debieron producir las vibraciones suficientes para hacer saltar sin ningún tipo de problema, a un sensor sísmico como el que se encontraba instalado para tal fin.

-Se estima un fallo, falta de mantenimiento y/o mala instalación de los elementos de detección instalados en la Joyería, ya que no detectaron la intrusión. Lógicamente se estima que el sistema estaba armado durante el robo.

-El sensor sísmico instalado en la pared afectada por el butrón debería de haber disparado la alarma al detectar una vibración, ya que esa es su función.

-Las causas que se estiman como probables en relación a su fallo es una mala instalación, falta de mantenimiento y/o antigüedad del elemento.

-El sensor de detección de movimiento, a la vista de los movimientos que debieron de hacer los ladrones para llevarse toda la mercancía, tampoco cumplió su función.

 

Declaraciones, Fecha y Firma.

Teniendo en cuenta las circunstancias concurrentes, expectativas y consecuencias derivadas del presente Dictamen, que sometemos a cualquier otro mejor fundado, bajo promesa de decir la verdad, habiendo actuado con la mayor objetividad posible, tomando en consideración tanto lo que pueda favorecer como lo que sea susceptible de causar perjuicio a cualquiera de las partes, y conociendo las sanciones penales en las que podríamos incurrir si incumpliéramos nuestro deber como perito, lo firmamos bajo nuestro leal saber y entender.